Las condiciones invisibles son minimizadas o cuestionadas, lo que obliga a quienes las viven a explicar y justificar constantemente su estado de salud, incluso frente a profesionales, familiares o empleadores.
A diferencia de otras enfermedades, estas condiciones no siempre presentan signos físicos evidentes, pero eso no significa que no existan ni que su impacto sea menor.
Las personas con condiciones invisibles pueden experimentar dolor crónico, fatiga persistente, alteraciones del sueño, mareos, problemas gastrointestinales, dificultades cognitivas (como niebla mental), hipersensibilidad sensorial y limitaciones funcionales que afectan su vida diaria, su desempeño laboral y su bienestar emocional. La variabilidad de los síntomas, su carácter fluctuante y la falta de comprensión social contribuyen a retrasos diagnósticos, subtratamiento y desgaste psicológico, consecuencias que veo con frecuencia en Nutrición en Ciclo.
Algunos ejemplos de condiciones invisibles
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Síndromes de Ehlers-Danlos (EDS)
Los Síndromes de Ehlers-Danlos (EDS) son un grupo de trastornos genéticos del tejido conectivo que afecta la estabilidad de articulaciones, piel, vasos sanguíneos y órganos internos. Las personas con EDS suelen presentar hipermovilidad articular, dolor crónico, luxaciones frecuentes, fatiga y alteraciones gastrointestinales. El subtipo hipermóvil (hEDS) es el más común y según recientes estudios, se define como una condición multisistémica que involucra desregulación inmunológica.
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Trastornos del Espectro Hipermóvil (HSD)
El Trastorno del Espectro Hipermóvil (HSD) se caracteriza por hipermovilidad articular sintomática acompañada de dolor musculoesquelético, inestabilidad articular y fatiga. No cumple con los criterios genéticos de EDS, pero su impacto funcional puede ser igualmente significativo. Las personas con HSD pueden presentar lesiones recurrentes, intolerancia al ejercicio y síntomas autonómicos. Al no existir marcadores visibles, es frecuente que la condición sea subestimada.
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Síndrome de Fatiga Crónica / Encefalomielitis Miálgica (ME/CFS)
El Síndrome de Fatiga Crónica, conocido ahora como Encefalomielitis Miálgica, es una enfermedad neurológica y sistémica caracterizada por fatiga extrema no aliviada con descanso. Uno de sus rasgos principales es el malestar post-esfuerzo, donde actividades mínimas empeoran los síntomas de forma prolongada. También puede causar dolor, alteraciones cognitivas, trastornos del sueño y sensibilidad sensorial. Es una condición invisible con alto impacto funcional y social. La falta de reconocimiento médico sigue siendo una barrera importante.
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Síndrome de Activación Mastocitaria (MCAS)
El Síndrome de Activación Mastocitaria (MCAS) es un trastorno inmunológico en el que las células mastocitarias liberan mediadores de forma inapropiada. Esto puede provocar síntomas multisistémicos como enrojecimiento, urticaria, dolor abdominal, diarrea, mareos y reacciones similares a alergias sin causa clara. Los síntomas suelen ser fluctuantes y desencadenados por alimentos, estrés o cambios ambientales. Al no presentar pruebas diagnósticas simples, suele pasar desapercibido.
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Síndrome de Intestino Irritable (SII)
El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal funcional que cursa con dolor abdominal, distensión, diarrea, estreñimiento o ambos. Aunque no genera alteraciones visibles en estudios convencionales, los síntomas pueden ser severos y limitantes. El SII afecta la alimentación, la vida social y el bienestar emocional. Es frecuente que se minimice al considerarse “solo estrés”.
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Síndrome de Taquicardia Ortostática Postural (POTS)
El Síndrome de Taquicardia Ortostática Postural (POTS) es una forma de disautonomía caracterizada por un aumento anormal de la frecuencia cardíaca al ponerse de pie. Las personas con POTS pueden experimentar mareos, palpitaciones, fatiga extrema, niebla mental y intolerancia al ejercicio. Una correcta hidratación y manejo del potasio y el sodio es esencial para manejar los síntomas.